Levi la abrazó con cariño y Dominic simplemente se mantuvo apartado, en especial de la mirada iracunda de Alessandro.
—Vamos al hostal donde me estoy quedando—dije.
Eventualmente, pedimos dos taxis y nos dirigimos allá. Rentamos más habitaciones y el dueño estuvo muy feliz de presentárselos a todos.
—¿Están seguros que quieren recuperar a la esposa secuestrada de este muchacho? —preguntó de repente, haciendo que todos se sorprendieran.
—Espere, ¿Dijo secuestrada? —Levi se levantó de golpe y Dom