Todavía no me reponía de nuestro beso, pero tampoco iba a dejarlo asfixiado con sus sentimientos.
—¿Estamos haciendo lo correcto?
—¿Eso es relevante? —ladeé la cabeza y me acerqué a él.
Dominic se estremeció cuando puse mis manos sobre las suyas. Dejó de temblar involuntariamente al contacto conmigo.
—En pleno siglo XXI, ¿crees que a la gente le va a importar que un par de jóvenes del mismo sexo se amen? —sonreí.
—Espera, ¿me estás diciendo que quieres salir conmigo? —Su mirada se iluminó.
—Bue