Quise levantarme, pero las manos de Katrina sobre mis hombros me mantuvieron sentada.
—¿Qué es lo que me harán? —cuestioné.
—Te teñimos el cabello de rubio cenizo—comenzó a enumerar con sus dedos—te lo cortaremos por encima de los hombros con un flequillo recto, te pondremos un buen exfoliante en la piel, hidratando lo mejor posible tu cutis, en especial el de tu rostro, también manicura y pedicura. Arreglaremos todas tus uñas de arriba y abajo. Y por supuesto, le daremos forma a tus cejas—se i