El día de la presentación de su libro había llegado. Clara se despertó temprano, con el corazón acelerado y las manos ligeramente temblorosas. Miró por la ventana mientras el sol iluminaba lentamente la ciudad, bañando todo con una luz dorada. No podía creer que, después de tantos meses de esfuerzo, dudas y desvelos, aquel momento finalmente había llegado. Era el punto culminante de un camino lleno de aprendizajes y de redescubrimiento personal.
Lucas la observaba desde la puerta, con una taza