Davi
Tiffany termina su larga explicación sobre los protocolos BDSM, y un silencio profundo se instala en el cuarto. Isabella está inmóvil, sus ojos fijos en mí, procesando cada palabra que ha oído. Puedo ver la duda danzando en sus ojos, pero también una chispa de curiosidad, algo que ella misma quizás no comprenda completamente.
—¿Entendido, Isabella? ¿Es esto realmente lo que quieres? —pregunta Tiffany, con la voz firme, pero amable.
Isabella me mira, y yo hago una señal sutil con la cabeza,