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...Horas después...
Ya son las 15:30. Misión dada, misión cumplida. Fin de misión, estoy hecho polvo. Cojo mi celular y llamo a Alice. Suena, suena y suena.
Llamada
—¿Amor? —pregunto, con voz cansada.
—No, soy Fernanda —responde ella, con firmeza.
—¿Qué haces con el celular de Alice? ¿Y dónde está ella? —pregunto, con desconfianza.
—Sonó el celular y lo cogí. Isa está durmiendo aquí —responde, con calma.
—Manda una foto, quiero ver si es verdad —exijo, con desconfianza.
—Ay, deja d