Alice
Despierto con el despertador del celular sonando insistentemente. Miro a mi lado y veo que Davi aún duerme profundamente, su rostro relajado, el cabello despeinado sobre la almohada. Me quedo un rato acostada, observándolo por unos instantes, pero sé que necesito arreglarme para el trabajo. Hoy es lunes, y una sensación de inquietud ya comienza a instalarse en mi pecho.
Davi va a viajar hoy. Nunca me gusta cuando se va así. Es peligroso, y nunca sé si va a volver con vida. Y, peor aún, ge