La última vez que se vieron en el hospital, Sandra tuvo la conversación con Dafne y Celia. Después de la charla, ni Dafne ni Celia habían revelado su embarazo a nadie. Sandra sabía que podía confiar en Dafne y que siempre cumplía sus promesas, así que respondió con total sinceridad:
—Compré un boleto de tren de alta velocidad para regresar a mi ciudad natal esta noche. Sin embargo, no esperaba desmayarme en el camino.
—¿Quieres regresar a tu ciudad natal? ¿De dónde vienes?
—Vengo de la Ciudad de