—Señor Mendoza, seguiré adelante con mi vida con toda mi fuerza. No te preocupes —prometió Dafne.
Incluso por respeto a la ayuda de Guillem, tendría que hacerlo.
Al salir del pabellón, Guillem recibió la llamada de Ciro, que le informó:
— Padre, Hans Rivera del Grupo SY nos está visitando en persona. Está en la sala de conferencias número 1, esperando para firmar el contrato.
—De acuerdo. Iré ahora mismo.
***
En la sala de conferencias del Grupo del Viento, un hombre alto y delgado se paró frent