Capítulo 122
Dentro del automóvil, Esperanza lloraba tan fuertemente que su rostro se volvió pálido. De repente, Hans se percató de la situación y rápidamente la tomó en sus brazos:

—Esperanza, ¿qué te pasa?

—Papá… Yo…

Esperanza se aferró al pecho, respirando con mucha dificultad. Hans ordenó de inmediato:

—¡Volvamos al hospital!

***

Dafne observó cómo se alejaba y desaparecía de su vista, borrosa por las lágrimas. Justo cuando casi perdió la esperanza, el automóvil volvió a aparecer repentinamente. ¡Se diri
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