Capítulo 6
—Señor... el avión ya está comenzando a rodar.
Las palabras de Leon golpearon la conciencia de Frans como un rayo en medio de una tormenta.
¿Qué...?
Durante una fracción de segundo, el mundo a su alrededor dejó de girar.
Sin darse cuenta, hundió el pie en el acelerador hasta el fondo. El deportivo negro rugió con furia y salió disparado, atravesando la cortina de lluvia que caía sin piedad sobre la ciudad.
—¡Más rápido! —gritó con la voz ronca, casi como el rugido de una bestia salva