POV de Adriana
Creí que después de publicar el video, después de recibir la visita inesperada de mi madre, después de la carta que nunca tuvo respuesta, las cosas finalmente empezarían a calmarse. Pero no fue así. No del todo. Lo que viene después de alzar la voz no es silencio. Es eco. Ruido. Repercusiones.
Y algunas llegan disfrazadas de oportunidades.
—¿Una entrevista? —repetí, sin ocultar mi sorpresa.
Diego, sentado frente a mí, frunció el ceño.
—¿De quién?
—Un programa de televisión. De los