POV de ADRIANA
Desde que Diego y yo dejamos atrás el pasado, sentía que el peso en mi pecho comenzaba a aliviarse. Cada mañana a su lado era como respirar aire fresco después de años de asfixia emocional.
Y sin embargo… una pequeña voz dentro de mí seguía susurrando que la paz no dura para siempre.
Esa mañana desperté antes que él. Lo observé dormir, la respiración lenta, su brazo extendido hacia donde yo solía estar. Sonreí, sintiendo un calor dulce y doloroso en mi pecho. Lo amaba. De una for