POV de Diego
Desperté con el sonido de su respiración tranquila contra mi pecho.
No me moví. Solo me quedé allí, con los ojos abiertos, mirando el techo, sintiendo su cuerpo cálido apoyado en el mío. La habitación todavía estaba oscura, pero afuera ya comenzaban los primeros sonidos de la ciudad. Me quedé en silencio, memorizando ese instante como si pudiera guardarlo en una caja y protegerlo de todo lo que vendría después.
Porque sabía que esta calma era frágil.
La noche anterior Adriana me ha