POV de DIEGO
Adriana.
Desde que entró en mi vida, las cosas dejaron de tener el mismo orden. No fue inmediato, ni abrupto. Fue como una marea que va subiendo poco a poco hasta que te das cuenta de que estás completamente sumergido. Y lo peor –o lo mejor– es que ya no quería salir a la superficie.
La vi llorar aquella noche, sin que ella supiera que la estaba observando. Se había levantado de la cama y fue hasta la terraza, abrazándose a sí misma mientras el viento le despeinaba el cabello. No m