POV de ADRIANA
No supe en qué momento exacto me enamoré de Diego. Tal vez fue en alguna de esas noches silenciosas en las que él me miraba como si yo fuera su único refugio. O en las mañanas donde, sin decir una palabra, me servía café justo como me gustaba. Detalles que no estaban en el contrato… pero que comenzaron a significarlo todo para mí.
Ahora, sentada en el sofá con las luces del departamento apenas encendidas, observaba a Diego en la cocina. Movía las manos con seguridad, preparando a