POV de Adriana
Esa noche no dormí. Aunque estaba enredada entre sus brazos, con su calor protegiéndome del frío de la incertidumbre, mi mente no se callaba.
Diego decía que quería protegerme. Que no podía contarme todo… todavía. Pero ¿cómo se supone que yo debía dormir tranquila sabiendo que alguien —algún “alguien” poderoso— quería hacernos daño?
Por un instante, pensé en salir de su vida. Desaparecer. Quizá así se calmarían las amenazas. Quizá así estaría a salvo.
Pero… no podía. No después d