El sol apenas comenzaba a asomar sobre el horizonte cuando Diego llegó al centro de acopio. La brisa de la madrugada traía consigo el eco de voces coordinando esfuerzos, el crujido de cajas siendo movidas y el murmullo de voluntarios preparando suministros. A pesar del cansancio acumulado en los últimos días, Diego se sintió revitalizado por la energía del lugar. Sabía que lo que estaban haciendo allí era mucho más grande que él mismo.
Cuando vio a Adriana al otro lado del almacén, su corazón l