Mundo ficciónIniciar sesiónEsos meses sin saber nada de ella, estaban volviendo loco a Dan.
Salir del departamento no era una posibilidad, ni comer o beber otra cosa que no fuera alcohol. Las cortinas cerradas no le dejan saber si en el infierno de afuera es de día o de noche, solo sabe que en ese dentro de su palacio vacío, la penumbra es la dueña.
Su teléfono dejó de sonar hace varios días, porque se quedó sin batería.
Excepto







