Anfisa se quitó las zapatillas y se sentó en la cama. Venían de el funeral de su madre y había sido un proceso bastante rápido gracias a Thomas, que se había encargado de todo. Había sido un momento privado y extremadamente tranquilo, incluso cuando enterraron a su madre permaneció completamente en silencio.
Estaba a punto de quitarse también el vestido negro cuando un suave golpe en la puerta llamó su atención.
La alta e imponente figura de Thomas se encontraba frente a la puerta cerrada de su