El tiempo en Noruega era muy frío. Yo ya estaba temblando de frío en mi vestido. Además, Yara se tiró al río estando embarazada.
Quise pedirle que volviera a subir, pero me daba demasiada vergüenza decir algo ya que no salté para ayudar. Así que llamé a los guardaespaldas que estaban detrás de mí para que también buscaran a la pequeña.
Una vez que todos se lanzaron al gélido río, le grité a Yara: "¡Estás embarazada! El agua está helada, ¡vuelve a subir ahora!".
Ordené a mi gente: "¡Llamen a u