Capitulo 34. Regalo de bodas
En cuanto amaneció, Casey abrió los ojos y extrañamente sintió un peso sobre su abdomen. Ella baja la mirada fijándose que un bronceado y fuerte brazo se encontraba sujetándola de la cintura. Ella traga saliva mientras que mira hacia todos lados, ¿Cuándo había sucedió eso? la noche anterior de tanto pensar, termino por rendirse al sueño, y asumió que Cauther hizo lo mismo después de ella.
Pero esa mañana…
—Cauther, necesito levantarme.
—¿Para qué?
—Porque… —Es que ni tenía una buena excusa para