capitulo 71. un psicópata
El CEO sonríe al mirar la pantalla de su ordenador, iba a ser papá, y esa vez su bebé si iba a nacer. Charlotte si lo amaba y no lo abandonaría como lo hizo Ribea. Cada día su prometida le hacía olvidar los malos recuerdos de esa mujer.
Todavía sigue rememorando lo que Charlotte había hecho con la habitación que no estaba amoblada, a Ribea le gustaba pintar, por eso había dispuesto ese espacio para ella y sus pinturas, cuando se largó, mando a sacar todo y tirarlo a la basura, desde ese tiempo esa recámara permanecía cerrada.
Pero ahora con su mujer en la casa había ordenado a abrir ese espacio y lo convirtió en un bonito cuarto de juegos para el bebé. La verdad es que el cambio fue increíble, sin saber el sexo del niño ella consiguió el equilibrio perfecto para que quedara una recámara ideal para ambos sexos.
Si eso no era tener buenos instintos de madre, entonces no sabía que lo era. Charlotte le enseñaba mucho de todo, y eso lo valoraba puesto que ella no contaba con la experiencia