Capitulo 29. El castigo
En un ágil movimiento, envolvió el cuerpo de la pelinegra entre sus brazos…
—¿Qué estás haciendo? —Protesta retorciéndose entre sus brazos.
—Pienso darte un pequeño castigo por hablar de más…
—¡¿Qué?! Que ni se te ocurra…
Pero nada de lo que dijera haría cambiar de parecer a Cauther, quien la elevo un poco del suelo y con ella entre sus músculos brazos la subió por las escaleras como si Casey no pesara absolutamente nada.
—Suéltame, ¿estás loco?, como se te ocurre tratarme de esta manera tan br