Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo sesenta y ocho
El viento fresco pega en mi cara llenandome de tranquilidad, los últimos rayos de sol pegan en mi rostro y con cuidado abro mis ojos dandome un panorama espectacular de los arboles pasando a nuestro alrededor—Buenas tardes-noches mi amada—sonrío.
—Buenas tardes-noches mi Ricky Ricón —volteo hacia él y restriego mis ojos —¿a dónde vamos? —su mano







