Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo sesenta y seis
Cierro mis ojos y me dejo llevar por la brisa fresca y el silencio, mis ojos se vuelven pesados y mi cuerpo se debilita poco a poco, mi madre me sacude y yo no respondo, todo lo siento muy lejano.
Por lo poco que puedo ver llegamos a la carretera y hay diez chevrolet negros cuatro por cuatro estacionados, mi madre me hace bajar de ella y se transforma quedando desnuda a mi vista, abre una camioneta, saca una camisa negra y







