Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo dieciséis
Vuelvo a la realidad con la cajera—Gracias por llamarlos y sacarlos de aquí, sentía que me ahogaba y perdón si no le preste atención, ahora ¿Cuánto es?—digo abriendo la cartera de Don Ricachón.
Sonríe con amabilidad—Son veintiocho dólares con treinta centésimos.
Ven por que me gusta comprar en baratillos, esto est







