“Lo sé, mamá, pero Mayra es una mujer buena. No digo que no tenga problemas, es de esperarse dado el tiempo que estuvo en el infierno, pero quiero que le des una oportunidad cuando llegue el día en que te la presente. Confía en mi decisión, por favor. Estar con ella se siente bien”.
Cierra los ojos por un segundo antes de abrirlos de nuevo. “No creo que pueda confiar en tus decisiones, la última vez que elegiste mal a una mujer, casi te destruyó y en el proceso perdiste a una mujer maravillosa”