Parecía estar tan perdido en los recuerdos. Como si estuviera reviviendo ese momento de nuevo.
“Confronté a Miranda al respecto y le di un ultimátum. Íbamos a cortar lazos, romper el apareamiento y ella me iba a ceder la custodia de Jax. Lo haría sin problemas, sin hacer berrinches y, a cambio, el mundo entero no se enteraría de lo puta barata que era”, dice y luego hace una pausa. “Puedes adivinar lo que eligió”.
Asiento. Miranda era egoísta. Así que, por supuesto, se elegiría a sí misma en l