Observo cómo Sebastian se levanta y deja nuestra mesa. Sus ojos están puestos en Mayra y el hombre. Aún no nos notaban. Sebastian se acerca a ellos y le da una palmadita en el hombro a Mayra. Ella se da la vuelta.
Al principio estaba frunciendo el ceño, pero vio quién era y ese ceño se convirtió en una gran sonrisa. Suelta la mano del hombre y abraza a Sebastian.
Al ver todo lo que necesitaba ver, aparto la mirada de ellos. Es como si en el momento en que la notó se olvidó de mí. Puede decir q