Me quedo el resto de la madrugada esperando saber alguna noticia sobre Conri, Hailey o los demás.
Estoy por perder las esperanzas de que lleguen cuando los diviso caminando a la distancia. Les hago una seña con la mano y apresuran el paso. Kent, Jean y Vincent no se ven tan bien como parecía anoche.
—Al fin llegan.
—Claro, como tú no tuviste que caminar medio bosque para llegar aquí —espeta Kent con desagrado.
—¿Dónde están los demás? —pregunta Jean.
—Adentro, están estables, pero necesitan ate