Enzo
A decir verdad, no imaginé que esta noche acabaría así. No era consciente de las ganas que tenía de poseer a Cyrene, hacerla mía en todo sentido, hasta el momento en que mis labios tocaron los suyos y simplemente, mi lado animal desató toda esa necesidad contenida hasta ahora.
Su cuerpo delicado y pequeño está debajo del mío y aunque sé que este no es el momento más adecuado, no quiero parar; y lo mejor de todo, es que ella tampoco.
Deslizo mis manos por sus caderas mientras comienzo a sub