Enzo se quedó a mi lado todo el resto de la mañana. No sabía lo cansada que estaba hasta que mis ojos se cerraron sin que pudiera hacer nada al respecto. Cuando me vuelvo a despertar, él ya no está a mi lado.
A mi memoria vuelven los recuerdos de todo lo que pasó la noche anterior. Esa criatura, la caída al río, y luego… Mis mejillas se encienden una vez más cuando recuerdo el roce de sus dedos sobre mi piel.
No puedo creer que haya cedido a estar con él de esa manera. Hace unas cuantas semanas