Andrew cerró los ojos por unos segundos. Su mente ya se estaba yendo al otro extremo; eso era culpa del lugar en donde estaba, no era una discoteca normal después de todo. Ya había visto cómo Roan se había llevado a un chico a una esquina y le estaba comiendo la boca como si fuera lo más delicioso del mundo. Ese era capaz de follar en plena pista de baile si se lo proponían cuando estaba pasado de tragos.
Por el momento, él debía controlarse. Estaba ahí para sacar sano de ese lugar a su amigo y