Mundo ficciónIniciar sesiónTobías estaba sumamente nervioso, y era tanto así que Garlan había tenido que sujetar sus manos sobre su regazo, dado que se estaba lastimando con sus uñas.
—Todo va a estar bien —le dijo él, llevando una de sus manos a su rostro y besando sus nudillos—. Mis trabajadores no te van a comer, solo yo puedo hacerlo.
Las mejillas de Tobías se sonrojaron y asintió ligeramente.
Cuando Garlan le había comentado sobre el hecho de ayudarlo en el trabajo, él se había emocionado, per







