Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta del elevador se abrió, dejando ver a Garlan con Tobías en brazos.
—Que no vaya a entrar nadie a mi oficina, aun si es el presidente del país —le dijo a Andrew, que estaba sentado en la mesa afuera organizando algunos papeles, y simplemente asintió.
Garlan sabía que su palabra sería cumplida y que el trabajo podía quedar para después, por lo que aprovecharía que Tobías estaba allí. No todos los días se podía cumplir una fantasía de romance de oficina, y era la primera v







