Su cuerpo rápidamente se cernió sobre chico, entre sus muslos, dejándolo sin lugar para escapar que no fuera centrar su atención en Andrew. A esa altura sus rostros no eran tan visibles, pero no lo necesitaban: lo importante eran sus cuerpos. Y el chico fue el primero en actuar, rodeando el cuello de Andrew y atrayéndolo hacia sí.
La boca del alfa pronto cubrió la de él de forma demandante y posesiva, metiendo su lengua en la pequeña y cálida cavidad que no opuso resistencia. Sus lenguas se enc