Tobias masticaba en silencio la comida, aunque casi toda estaba en el plato. No tenía mucho apetito a pesar de que apenas había comido en todo el día. La razón, la situación delante de él.Su nuevo tutor temporal o como se le pudiera llamar, y su secretario estaban sentados, uno en la cabecera de la mesa y el otro frente a él, y hablaban obviándolo completamente. Debían ser temas de trabajo, él tampoco los estaba escuchando, debía esforzarse por tragar. Estaba habituado a prácticamente ser invisible en la mesa, pero esa noche era diferente, no estaba con las personas con las que de alguna forma se había familiarizado, así que temía que si hacía algo mal o comía algún pedazo de más...-¿Ardilla?- la voz de Andrew lo trajo de nuevo a sus pensamientos y le hizo alzar la cabeza.-¿Por qué no estás comiendo?- esta vez fue Garlan el que habló- Come un poco más, estás demasiado delgado.-Oye, oye, debes sentirte alagado, el gran Garlan preocupándose por ti, Ah- gritó cuando su pantorrilla fu
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