Elizabeth
-¿Puedes explicarme lo qué esta sucediendo, Alfred?
-No deberías de preocuparte preciosa, dijo luego acarició su perfecto rostro.
-Por supuesto que me preocupo. No entiendo qué es lo que está sucediendo. ¿Por qué te has ido con esa gente? pregunté y se quedó en silencio.
-¿No vas a responderme?, insistí.
-Eres tu la que me debe una explicación, me dijo mirándome con seriedad.
-Lo importante es que todo salió bien. Sé que te molestarías por esto, pero debía hacerlo, si yo te lo decía j