Me encuentro tirada de frente al suelo, llenándome la boca de tierra. Lo escupo y me pongo de pie, sabiendo que estoy buscando a Sloan. ‘Ugh, es rápida’, pienso, cuando de repente ella salta sobre mi espalda y envuelve su brazo en mi cuello. Agarro su brazo y la giro sobre mi hombro, golpeándola contra el suelo. Sabía que era ella. y me quedé viéndola ponerse de pie rápidamente, sin inmutarse por el golpe que recibió del suelo.
Sus calculadores ojos de color verde como el mar me miran fijamente