Punto de vista de Paisley.
En una cita para el bebé, me senté a esperar al médico mientras Zade me miraba con asombro. Fue un poco incómodo. "Rarito, ¿qué pasa?", dije, riendo.
Apareció su sonrisa que podría hacer desmayar a cualquier chica, haciendo que me dolieran mis partes femeninas. "Nada, mamita". Zade levantó una ceja.
Últimamente, he estado muy cachonda. Quiero decir, Zade y yo no hemos dormido juntos desde aquella noche, pero estas hormonas me daban ganas de saltarle encima en medi