31 Discusión en la alcoba.
Daren.
Fui a buscar a Libeyka, toqué un par de veces para no interrumpirla, pero ella no contestó, entonces volví a tocar.
—Libeyka, Libeyka.
No respondió, decidí entrar, yo odiaba que ella entrara a mi habitación sin antes llamar, y por ello me había limitado a tocar la puerta, porque habíamos quedado en respetar al otro, aunque él respeto no existía entre los dos.
La llamé un par de veces más, pero ella no contestó, entré a la sala de baño, la luz estaba apagada, solo había tres velas