63. EL NUEVO ALFA SUPREMO.
Amet le tiende la mano para ayudarlo a levantarse. Desde la infancia, siempre ha sido así con él: primero reacciona, luego piensa. Nunca se toma un momento para analizar las cosas. Si no fuera su beta y estuviera constantemente a su lado, Amet no sabe cómo sobreviviría. Mientras lo observa, todavía confundido y cuestionando sus palabras, sabe que aún tiene que convencerlo de que es su lobo antes de que pueda calmarse por completo.
—¿Estás seguro, Amet? —pregunta Jacking, todavía con dudas.
—Cu