37. DE REGRESO A LA NIEVE
Dice pensativa Isis, sin dejar de mirar la imagen del primo del Alfa Costel. Mat, aunque hace el intento de no mirarla, casi le es imposible, y con disimulo lo hace, al tiempo que se llena del olor de su Luna.
—Y ahora amigo Costel, tenemos que hablar de trabajo muy seriamente —habla Jacking preocupado—. Eres el Alfa de Alfas de Rumanía, no es lógico que tus propios lobos te ataquen. Acompáñame al despacho. Mi Luna, Mert pueden regresar a la casa.
—No mi Alfa, te esperaremos, quizá salgamos a