El amanecer trajo consigo un cielo despejado sobre el valle, disipando la bruma y el frío mortal que durante años habían asfixiado a la manada Sol Naciente. Los habitantes del pueblo, que habían vivido en la incertidumbre y la escasez, se agolparon en la plaza principal frente a la fortaleza para presenciar el acontecimiento que cambiaría el destino de la región para siempre.
En el Gran Salón, el ambiente ya no era de tensión ni de ruina. Las banderas de la manada Sol Naciente habían sido reemp