Capítulo 9.
Capítulo 9
Arya
Dorian se apartó de mi con un gruñido sordo, rompiendo la intensa proximidad de nuestros cuerpos.
Dejando mi piel encendida, cada fibra de mi cuerpo quedó con ganas de más. Y Akira, mi loba, aulló de frustración.
Apenas me dio tiempo de enderezarme y acomodar mi ropa antes de que la puerta se abriera.
Thane entró. Su presencia hizo que el estudio se sintiera más pequeño.
Nos encontró tensos. Yo, con el rostro más rojo de la vergüenza que del deseo, y Dorian, rígido y furioso, h