Capítulo 127.
Capítulo 127
Arya.
El dolor me golpeó como un rayo, naciendo en la base de mi espalda y envolviendo mi vientre en una prensa de hierro. Solté un grito ahogado, hincando las uñas en el metal caliente de la consola. No era un parto a término; era mi cuerpo rindiéndose ante el terror y el agotamiento, amenazando con expulsar una vida que aún no estaba lista para el frío de este mundo.
—¡Aguanta, Arya! —rugió Dorian por encima del hombro.
La puerta de hierro se estremeció bajo un impacto brutal. El