Me veo forzada a detenerme y retroceder dos pasos para mantener distancia con él. —No entiendo a qué te refieres.
—Pensé que después de desenmascararte ayer, recapacitarías... —explica Joaquín con paciencia— y dejarías de buscar gente al azar para fingir, solo para demostrarme que estás bien sin mí.
Su arrogante suposición me causa gracia, como si en su mente yo no fuera una persona independiente, sino un objeto que le pertenece. Como si todo lo que hago fuera por él y mis emociones estuvieran b