46. Capítulo: "Pensamientos Entreverados"
Salió a caminar con la intención de despejar la cabeza.
Antes de llegar a casa nuevamente, se había topado con una señora de baja estatura y con abundante cabello blanco como la nieve, resultó ser una ancianita bastante cariñosa y dulce quién la convidó a un helado cuándo Pamela le entregó un billete de $50 que se le había caído.
—No, no es necesario, señora.
Al principio se había negado rotundamente, pero de la forma más amable para no hacer sentir mal a la mujer.
—Por favor, solo es un he