41. Capítulo: "Malas noticias"
Se pasó el dorso de la mano por la frente. Ya casi terminaba el trabajo, mientras aún faltaba elaborar un informe detallado sobre el mismo. Sus músculos se sentían engarrotados.
Se repetía que todo el agotamiento solo estaba en su cabeza, que podría conseguir encapsular todo tipo de cosas desalentadoras, si pensaba en lo que realmente importaba.
La llamada de un remitente desconocido la interrumpió.
Curiosa atendió la llamada.
—¡Hola! Soy Caroline, la madre de Oliver.
—Carol, ¿cómo estás?